Ribera Baja del Ebro y Comarca Central de Zaragoza, España

DOP Cebolla Fuentes de Ebro: Suelos Yesosos, Nula Lacrimogenia y la Ciencia del Dulzor Natural en la Alta Huerta Aragonesa

Monografía enciclopédica sobre la DOP Cebolla Fuentes de Ebro: terruño yesoso, ausencia de lacrimogenia, bioquímica del dulzor y ritual culinario.

4 de Noviembre, 2026
24 min de lectura
Sello: DOP Cebolla Fuentes de Ebro
DOP Cebolla Fuentes de Ebro: Suelos Yesosos, Nula Lacrimogenia y la Ciencia del Dulzor Natural en la Alta Huerta Aragonesa
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El Ritual de Corte & Degustación

Protocolo canónico de servicio y conservación

Herramientas Canónicas:
  • Cuchillo cebollero o santoku de acero inoxidable de alto carbono con filo pulido a espejo (grano 6000 o superior)
  • Tabla de corte de madera de testa de arce o bambú densamente prensado, ligeramente humedecida
  • Mandolina profesional japonesa provista de cuchilla de acero al carbono micrométrica para cortes de grosor milimétrico
Técnica Maestra:
Para ensaladas y degustación cruda, seccionamiento longitudinal de polo a polo (corte en pluma o 'julienne' a favor de las fibras vasculares) para preservar íntegras las paredes celulares, maximizando la turgencia y evitando el exudado prematuro de agua celular. Para guarniciones y marinados, corte transversal fino que libera un sutil rocío de savia dulce.
Temperatura de Servicio
Degustación óptima entre 14°C y 17°C en fresco para apreciar la complejidad de sus azúcares reductores. Si se utiliza en crudo en ensaladas estivales, se recomienda atemperar 20 minutos tras salir del refrigerador.
Conservación en Hogar
Conservar en un entorno oscuro, seco, aireado y fresco (entre 4°C y 8°C). Al ser un bulbo de altísimo contenido hídrico (superior al 90%) y baja concentración de materia seca, no posee la longevidad de las cebollas de guarda convencionales; debe consumirse preferentemente en un plazo de dos a tres semanas desde su recolección.

Guía Oficial Anti-Fraude

Verificación de sellos y autenticidad protegida

Precinto de Garantía Oficial:
Etiqueta numerada individual expedida por el Consejo Regulador con el logotipo comunitario rojo y amarillo de la DOP y el emblema canónico de la Cebolla Fuentes de Ebro.
Marcas Inalterables de Identificación:
  • Bulbo redondeado u oblongo, ligeramente aplanado en la parte superior e inferior, con túnica externa pajiza, fina y translúcida.
  • Color interior de las capas escamosas estrictamente blanco marfil brillante, sin tintes verdosos ni pigmentaciones antociánicas.
  • Ausencia total de picor punzante al olfato directo tras el primer corte y nula emisión de gases lacrimógenos al seccionar.
  • Presencia ineludible de la cinta o etiqueta de certificación individual fijada en el cuello o en la malla homologada.
Imitaciones Frecuentes a Evitar:
Comercialización desleal de cebollas dulces foráneas (importadas de Perú, Senegal o México) o variedades híbridas cultivadas fuera del ámbito geográfico protegido que son rotuladas fraudulentamente como 'estilo Fuentes' o 'tipo Fuentes de Ebro' sin certificación del Consejo Regulador.
Prólogo & Contexto Patrimonial

En el corazón geográfico de la cuenca sedimentaria del valle medio del Ebro, donde el paisaje estepario aragonés convive con los fértiles sotos fluviales modelados por los ríos Ebro y Ginel, surge un milagro agronómico y sensorial sin parangón: la Cebolla Fuentes de Ebro con Denominación de Origen Protegida. Mientras que en el imaginario colectivo culinario la cebolla suele concebirse como un ingrediente aromático punzante, lacrimógeno y fundamentalmente destinado a la cocción prolongada, este prodigio botánico desafía cada uno de los paradigmas establecidos. Se trata de un bulbo de blancura inmaculada, carne sedosa y crujiente, cuyo rasgo distintivo universal reside en una suavidad inaudita y una ausencia casi absoluta de astringencia y picor.

El secreto de su excelencia no es fruto de la casualidad moderna ni de la ingeniería genética de laboratorio, sino del refinamiento secular de una variedad autóctona aclimatada a un ecosistema edafológico implacable. Los suelos de Fuentes de Ebro y sus municipios colindantes destacan por un contenido singularmente bajo en azufre asimilable y una estructura mineral aluvial y yesosa que restringe drásticamente la síntesis de los compuestos sulfóxidos responsables del ardor lingual y la lacrimogenia. Cultivada siguiendo pautas agrícolas transmitidas a través de generaciones de hortelanos de la ribera aragonesa, esta hortaliza representa la simbiosis perfecta entre la naturaleza física del terreno y el respeto meticuloso por los ciclos fenológicos.

Amparada y blindada por la Unión Europea bajo el sello de Denominación de Origen Protegida desde el año 2013, la Cebolla Fuentes de Ebro se erige hoy en el estandarte gastronómico de la alta despensa vegetal española. Su presencia en los templos de la vanguardia culinaria y en las mesas más exigentes no solo responde a su dulzura natural inherente —capaz de medirse con frutos frescos sin necesidad de caramelización inducida—, sino a su extraordinario comportamiento organoléptico en crudo, donde su retrogusto límpido, su hidratación copiosa y su textura crocante demuestran que una humilde liliácea puede alcanzar cotas de sublime refinamiento sensorial.

CAPÍTULO 01

Capítulo 1: Ecosistema Geológico y Microclima: El Oasis Mineral de la Depresión del Ebro

La comarca donde florece la DOP Cebolla Fuentes de Ebro se halla enclavada en la gran fosa tectónica de la cuenca del Ebro, un territorio caracterizado por un ambiente semiárido de marcada continentalidad climática. Durante el Terciario y el Cuaternario, este antiguo lago interior acumuló formaciones masivas de evaporitas, dotando a los horizontes del suelo de una naturaleza litológica singularmente dominada por yesos y calizas. El resultado geológico presente es una matriz edáfica aluvial, fértil y esponjosa en las terrazas de regadío del río Ebro y de su afluente, el río Ginel, donde el drenaje es sumamente eficiente y la oxigenación radicular óptima.

Este suelo presenta una particularidad bioquímica determinante: a pesar de la enorme abundancia de yeso (sulfato de calcio dihidratado), las condiciones de alta salinidad moderada, pH francamente básico (generalmente situado entre 7,8 y 8,4) y la química del agua de riego procedente de las corrientes fluviales pirenaicas configuran un entorno donde el azufre permanece bloqueado o en formas poco solubles que la raíz de Allium cepa absorbe de manera extraordinariamente limitada. La planta dispone de nutrientes esenciales y agua en abundancia, pero se ve privada del combustible elemental con el que las cebollas convencionales sintetizan sus armas defensivas sulfurosas.

A este perfil de suelo se suma el régimen meteorológico del viento cierzo, corriente atmosférica desecante y fría del noroeste que azota la llanura aragonesa con virulencia. El cierzo ejerce un control fitosanitario natural continuo al disipar humedades estancadas en el follaje tubular de la planta, alejando el desarrollo de hongos patógenos como el mildiu (Peronospora destructor) o la botritis. Asimismo, la radiación solar ininterrumpida durante los meses estivales estimula una fotosíntesis vigorosa en las hojas, canalizando un flujo constante de fotoasimilados hacia el bulbo subterráneo en maduración.

Capítulo 1: Ecosistema Geológico y Microclima: El Oasis Mineral de la Depresión del Ebro
Capítulo 1: Ecosistema Geológico y Microclima: El Oasis Mineral de la Depresión del Ebro
CAPÍTULO 02

Capítulo 2: Bioquímica del Dulzor: La Ausencia de Sulfóxidos y el Triunfo de la Fructosa

La experiencia humana de 'llorar al cortar una cebolla' es el resultado de una elegante cascada enzimática defensiva. En una cebolla estándar, cuando el filo del cuchillo desgarra las membranas celulares, la enzima aliinasa entra en contacto con precursores de aminoácidos sulfurados, primordialmente el trans-(+)-S-(1-propenil)-L-cisteína sulfóxido (conocido científicamente como isoaliina). Esta interacción genera ácidos sulfénicos volátiles que, reorganizados por la enzima factor lacrimógeno sintasa, desprenden el gas sin-propanotial-S-óxido. Al evaporarse e impactar contra la película corneal del ojo humano, reacciona con el agua para formar diminutas concentraciones de ácido sulfúrico, desatando de inmediato el lagrimeo reflejo.

En la Cebolla Fuentes de Ebro con Denominación de Origen Protegida, este mecanismo se encuentra prácticamente anulado desde su raíz bioquímica. Los estudios analíticos espectrométricos han demostrado que los bulbos certificados presentan una concentración de derivados de cisteína sulfóxido significativamente inferior a la de cualquier otra variedad comercial, llegando a registrar valores de ácido pirúvico (indicador directo de la pungencia y picor de un allium) por debajo de 2 a 3 micromoles por gramo de peso fresco, frente a los 8 a 14 micromoles habituales de las cebollas de guarda amarillas o rojas.

Al no existir esta máscara acre y cáustica, el paladar humano percibe de manera inmediata y nítida la auténtica composición de sus carbohidratos. La pulpa de la Cebolla de Fuentes acumula elevados porcentajes de fructooligosacáridos, fructosa libre, glucosa y sacarosa, que sumados a un contenido hídrico cercano al 92%, crean una sensación sensorial que muchos catadores profesionales comparan con la de morder una manzana crujiente o una pera de agua. La percepción de dulzura no deriva únicamente de un guarismo absoluto de azúcar más alto, sino de la nula interferencia de compuestos sulfurosos y de una pared celular de pectinas excepcionalmente elástica y acuosa.

Capítulo 2: Bioquímica del Dulzor: La Ausencia de Sulfóxidos y el Triunfo de la Fructosa
Capítulo 2: Bioquímica del Dulzor: La Ausencia de Sulfóxidos y el Triunfo de la Fructosa
CAPÍTULO 03

Capítulo 3: El Pliego de Condiciones de la DOP: Exigencias y Trazabilidad Inquebrantable

El reconocimiento formal de la Denominación de Origen Protegida por la Comisión Europea supuso el blindaje jurídico definitivo para un patrimonio agrícola amenazado durante décadas por la usurpación comercial. El Pliego de Condiciones de la DOP delimita con precisión cartográfica milimétrica los seis términos municipales zaragozanos autorizados para la producción y envasado: Fuentes de Ebro, Mediana de Aragón, Osera de Ebro, Pina de Ebro, Quinto y Villafranca de Ebro. Ningún bulbo cultivado fuera de estas demarcaciones geográficas, independientemente de que proceda de semilla similar, puede ampararse legalmente bajo esta distinción de calidad.

El reglamento estipula severos parámetros de calidad física, sensorial y agronómica. Los bulbos destinados al consumo humano directo se catalogan exclusivamente en las categorías comerciales 'Extra' y 'I'. Deben presentar una forma globosa, ligeramente ahusada en el ápice, con un calibre mínimo estricto que oscila habitualmente entre los 70 y los 120 milímetros de diámetro ecuatorial. Sus túnicas envolventes han de mostrar una tonalidad pajiza dorada sutil, mientras que la pulpa interna debe ser uniformemente blanca, sin presencia de clorofila intersticial, tallos florales espigados ni defectos fitosanitarios visibles.

La trazabilidad se ejerce desde la propia parcela catastral registrada en los libros del Consejo Regulador hasta la mesa del consumidor. Cada partida recolectada se somete a auditorías de campo y a ensayos organolépticos ciegos donde paneles entrenados verifican la ausencia de amargor y el nivel nulo de pungencia. El bulbo se presenta en el mercado invariablemente acompañado de una etiqueta numerada個 y sellada que garantiza que la cebolla ha sido desenterrada a mano en su ventana fenológica exacta, impidiendo que el consumidor sufra el engaño sistemático de las producciones industriales foráneas.

Capítulo 3: El Pliego de Condiciones de la DOP: Exigencias y Trazabilidad Inquebrantable
Capítulo 3: El Pliego de Condiciones de la DOP: Exigencias y Trazabilidad Inquebrantable
CAPÍTULO 04

Capítulo 4: Ciclo Agronómico Ancestral: Del Semillero Invernal a la Recolección Manual

El calendario productivo de la Cebolla Fuentes de Ebro es un ejercicio de devoción agrícola que se extiende a lo largo de diez meses de desvelo constante. El ciclo da comienzo en los meses más gélidos del invierno aragonés, entre diciembre y enero, cuando los agricultores siembran los semilleros tradicionales con semillas seleccionadas de sus propios ecotipos preservados. Las diminutas plántulas crecen al resguardo relativo de los valles fluviales hasta alcanzar el grosor de una pluma de ave, momento en el que se preparan para su traslado definitivo.

Durante la primavera, entre marzo y abril, tiene lugar la labor crítica del trasplante a las tablas de regadío previamente niveladas. Esta operación, efectuada históricamente de rodillas en el bancal y hoy complementada con maquinaria adaptada que respeta el cepellón de raíces, exige una densidad de plantación holgada para evitar la competencia lumínica y permitir que cada bulbo engorde sin deformaciones de compresión. A lo largo del estío, los riegos por inundación tradicional o goteo controlado con aguas del río Ginel aportan el caudal vital imprescindible para colmar las vacuolas celulares de humedad dulce.

La recolección se inicia a finales de julio y se prolonga hasta noviembre, alcanzando su cénit de exquisitez entre agosto y octubre. Esta fase se ejecuta de forma escrupulosamente manual: las cebollas son arrancadas suavemente de la tierra para evitar roturas del disco radicular y se dejan sobre el caballón unas horas para secar superficialmente el follaje. A diferencia de las cebollas rústicas de almacenamiento, la Cebolla de Fuentes jamás se expone al sol abrasador durante días enteros ni se somete a procesos mecánicos violentos de cosechadora, pues su epidermis turgente es tan vulnerable a los hematomas mecánicos como la piel de un melocotón maduro.

Capítulo 4: Ciclo Agronómico Ancestral: Del Semillero Invernal a la Recolección Manual
Capítulo 4: Ciclo Agronómico Ancestral: Del Semillero Invernal a la Recolección Manual
CAPÍTULO 05

Capítulo 5: El Oficio en el Cuchillo: Mecánica de Corte y Nula Lacrimogenia en Directo

Enfrentarse a una Cebolla Fuentes de Ebro en la tabla de cortar es una experiencia que transforma radicalmente la relación física del cocinero con el ingrediente. Quien acostumbra a prepararse psicológicamente para el escozor ocular descubre con asombro que puede picar kilogramos enteros de esta variedad sin derramar una sola lágrima ni experimentar la menor irritación en las mucosas nasales. Esta singularidad técnica permite trabajarla con una precisión milimétrica inusitada, prestando atención exclusiva al tamaño, la geometría y la textura de cada incisión.

Para maximizar sus virtudes texturales, el corte en cocina debe realizarse siempre con un cuchillo de hoja extraordinariamente afilada, preferiblemente un cuchillo cebollero de perfil delgado que separe las capas por deslizamiento limpio y no por aplastamiento. Si se busca incorporarla a preparaciones crudas, el corte longitudinal paralelo a los meridianos de las fibras (corte en pluma) conserva la rigidez elástica de los tejidos, proporcionando un 'mordisco' crujiente e hiperhidratado que estalla en boca liberando agua azucarada limpia sin manchar la tabla con jugos lechosos.

Si, por el contrario, se desea dominar la técnica de corte tradicional en brunoise para bases gastronómicas, la ausencia total de gases irritantes facilita una velocidad de trabajo superior sin perder el control sobre el tamaño microscópico de los cubos. En este bulbo, la savia no es una emulsión cáustica, sino un jugo translúcido y fragante que respeta el filo del acero sin oxidarlo prematuramente ni impregnar la madera de aromas persistentes y sulfurosos que contaminen elaboraciones posteriores.

Capítulo 5: El Oficio en el Cuchillo: Mecánica de Corte y Nula Lacrimogenia en Directo
Capítulo 5: El Oficio en el Cuchillo: Mecánica de Corte y Nula Lacrimogenia en Directo
CAPÍTULO 06

Capítulo 6: La Cebolla de Fuentes en la Alta Gastronomía: Versatilidad entre Crudo y Fuego

El ingreso de la Cebolla Fuentes de Ebro en los anales de la vanguardia culinaria española vino de la mano de chefs que entendieron que este vegetal debía ser tratado con los mismos parámetros de delicadeza que un marisco vivo o una fruta de temporada efímera. En crudo, su presencia no es la de un condimento avasallador, sino la de un ingrediente principal con entidad propia. Laminada con mandolina en grosores translúcidos, dialoga a la perfección con pescados grasos marinados, mariscos de roca y vinagretas emulsionadas con aceites de oliva virgen extra de variedades suaves como la empeltre o la arbequina.

Sometida al calor, la Cebolla de Fuentes exhibe una personalidad pirogénica asombrosa. Al poseer una proporción muy baja de materia seca y un porcentaje elevadísimo de agua celular, los tiempos y comportamientos térmicos difieren diametralmente de los de una cebolla común. No tolera frituras agresivas con poco aceite donde se quema con facilidad debido a la rápida caramelización de sus azúcares libres superficiales; en cambio, resplandece en los pochados a baja temperatura donde su propia agua líquida actúa como medio de cocción cerrado, transformándose en una jalea natural aterciopelada sin necesidad de añadir grasas pesadas.

Asada entera en horno de leña o al rescoldo de brasas de sarmiento, la túnica exterior carbonizada funciona como un horno de barro hermético en miniatura. En su interior, el corazón del bulbo se cuece en su propio vapor azucarado, concentrando el dulzor hasta perfiles aromáticos que recuerdan a la castaña asada, la nuez fresca y la miel de romero. Esta versatilidad permite integrarla con maestría como contrapunto dulce en elaboraciones complejas de la cocina levantina y aragonesa, enriqueciendo fondos de legumbres o recetas magistrales como el guiso de un arroz fluvial con pescado de lonja, donde su presencia redondea la sapidez del mar y el río sin invadir jamás el protagonismo de los fondos marineros.

Capítulo 6: La Cebolla de Fuentes en la Alta Gastronomía: Versatilidad entre Crudo y Fuego
Capítulo 6: La Cebolla de Fuentes en la Alta Gastronomía: Versatilidad entre Crudo y Fuego
CAPÍTULO 07

Capítulo 7: Geografía Sensorial y Cata Organoléptica Comparativa de Bulbos

Para comprender la soberanía organoléptica de la DOP Cebolla Fuentes de Ebro es imprescindible someterla a un protocolo de cata ciega frente a las principales tipologías comerciales del mercado global: la cebolla amarilla de guarda, la cebolla morada de Zalla o Figueres y las cebollas dulces importadas de ultramar. En la fase visual, el bulbo aragonés destaca por una túnica de grosor casi papiráceo, de color crema dorado muy claro, que al despojarse exhibe una carne de una pureza nívea resplandeciente, carente de sombras verdes o manchas de lignificación fibrosa.

En la fase olfativa en fresco, la fractura celular de la Cebolla de Fuentes libera notas vegetales límpidas que evocan hierba recién cortada, agua de manantial, manzana verde y brotes tiernos de leguminosa, con un impacto trigeminal prácticamente imperceptible en las fosas nasales. En marcado contraste, la cebolla común proyecta una agresión pungente que paraliza la capacidad olfativa del catador, dominada por emanaciones sulfurosas intensas y acres que obligan a apartar el rostro.

En boca, la fase gustativa y táctil corona su singularidad. El ataque es inmediatamente dulce y acuoso; el tejido se quiebra de forma limpia sin generar sensación de hollejo fibroso entre los dientes. A medida que avanza la masticación, se despliega una acidez cítrica sumamente balanceada y un postgusto vegetal dulce y limpio que desaparece sin dejar rastro de calor estomacal, ardor esofágico ni persistencia halitósica sulfúrica desagradable en las horas posteriores a su ingesta, un atributo exclusivo que consolida a este bulbo ribereño como el pináculo insustituible de la horticultura europea.

Culinary Application

Elaboraciones Maestras en Alta Cocina

Ensalada Aragonesa Primaria de Cebolla de Fuentes y Tomate Rosa

La máxima expresión de la huerta del Ebro: contraste de pulpas carnosas, acidez equilibrada y grasa noble del Bajo Aragón.

Consejo de chef: Bajo ningún concepto sumerjas la Cebolla Fuentes de Ebro en agua con vinagre o hielo antes de servir; su naturaleza es intrínsecamente dulce y carece de amargor, por lo que el agua solo diluiría su delicada concentración de fructosa natural.

Cebollas de Fuentes Braseadas al Carbón con Jugo de Ternasco

Cocción lenta sobre brasas de sarmiento que concentra los azúcares naturales hasta alcanzar una caramelización umami excelsa.

Consejo de chef: Aprovecha la propia exudación rica en azúcares que desprenden las capas internas durante el reposo para incorporarla directamente a la reducción del fondo de carne.

Crema Fina de Cebolla Fuentes de Ebro al Azafrán del Jiloca

Una sopa aterciopelada y sutil donde la dulzura del bulbo dialoga con los toques florales y terrosos del azafrán aragonés.

Consejo de chef: El secreto de la inmaculada blancura con reflejos dorados radica en no permitir jamás que la cebolla tome color durante el pochado inicial; la paciencia térmica transforma los fructooligosacáridos en terciopelo líquido.

Fotografía Gastronómica MomenFress
Cartografía & Origen Protegido

Cartografía & Dónde Adquirir el Producto Auténtico

Delimitación territorial canónica, sede oficial y red certificada de adquisición.

Epicentro Territorial

Ribera Baja del Ebro y Comarca Central de Zaragoza (España)

Sede Reguladora: Plaza de la Constitución, 4, 50740 Fuentes de Ebro, Zaragoza, España
Dónde Comprar Oficialmente

Mercados centrales aragoneses, fruterías de alta selección, tiendas gourmet certificadas y cooperativas agrícolas inscritas en el Consejo Regulador.

Garantía de trazabilidad y sello matricial oficial
Consultas Técnicas & Certificación

Preguntas Frecuentes (10 Claves)

Directrices oficiales del consejo regulador, cortes canónicos, maduración y conservación del producto certificado.

Porque se cultiva en suelos con muy baja biodisponibilidad de azufre asimilable y pertenece a un ecotipo autóctono con nula concentración de los aminoácidos sulfóxidos que, al entrar en contacto con la enzima aliinasa, generan el gas sin-propanotial-S-óxido responsable de la lacrimogenia humana.

La temporada de comercialización de la DOP Cebolla Fuentes de Ebro abarca desde finales de julio hasta principios de diciembre o enero, coincidiendo con su momento óptimo tras la cosecha estival-otoñal. El resto del año no existe cebolla fresca certificada por la DOP en el mercado.

Bajo ningún concepto. Ese procedimiento tradicional se utiliza con cebollas comunes para lavar el exceso de sulfuros picantes. La Cebolla Fuentes de Ebro no posee picor y al remojarla solo se lograría disolver su azúcar natural y arruinar su textura crujiente.

Por la etiqueta numerada oficial del Consejo Regulador adherida a cada bulbo o malla. Visualmente presenta una forma globosa suavemente achatada, túnica exterior muy fina de color paja claro y una carne interior de un blanco marfil brillante, sin tonalidades amarillentas.

Posee más de un 90-92% de contenido en agua y un bajo porcentaje de materia seca y lignina. Esto la convierte en un producto fresco extremadamente jugoso pero con menor capacidad de conservación prolongada que las cebollas de guarda tradicionales.

Es extraordinaria para caramelizar sin necesidad de añadir azúcar externo de ningún tipo. Sin embargo, debido a su alto contenido hídrico inicial, la cocción debe ser pausada y prolongada a fuego suave para permitir que el agua se evapore lentamente antes de que sus azúcares naturales doren la pasta.

El ámbito geográfico amparado abarca exclusivamente seis municipios aragoneses situados en la confluencia de los ríos Ebro y Ginel: Fuentes de Ebro, Mediana de Aragón, Osera de Ebro, Pina de Ebro, Quinto y Villafranca de Ebro.

No. El ardor gástrico e indigestión asociados al consumo de cebolla cruda son provocados por los compuestos sulfurosos y aceites esenciales acres. Al carecer prácticamente de ellos, la Cebolla Fuentes de Ebro destaca por una digestibilidad excepcional y una nula pesadez gástrica.

No es recomendable congelarla en crudo, ya que la formación de macrocristales de hielo rompe sus finas paredes celulares y destruye irreversiblemente su textura crujiente. Si se desea conservar, es preferible cocinarla previamente pochada a fuego lento o confitada y congelarla en porciones herméticas.

Aunque el mineral yeso contiene sulfato cálcico, las condiciones de elevado pH básico (suelos alcalinos y calizos) y la dinámica hidrogeológica del valle limitan la absorción del catión azufre por el sistema radicular de la planta, bloqueando la síntesis fisiológica de compuestos punzantes y favoreciendo el acúmulo de azúcares solubles.

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